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Art 10.El ENTRENADORY EL ARTE DE SER UN “BUEN PADRE” POR PIACHE LOCO(PARTE I)

El Entrenador y el arte de ser un “Buen Padre” (parte I)

     Muchos atletas y jugadores se refieren a sus entrenadores, directores técnicos o manager como a un padre. Y en esencia, un entrenador al igual que un padre tiene un objetivo, llevar a la familia por un buen camino el cual represente el logro de las metas fijadas.

En notas anteriores se analizó la figura del entrenador como líder, tomando en cuenta dos enfoques, el de un militar (basándose en Sun Tzu) y el que daría un Gerente de Recursos Humanos. En esta ocasión se buscara la razón por la que muchos entrenadores son vistos como unos verdaderos padres por sus “discipulos”, sin importar la categorìa en la que esten participando.

Con el fin de obtener la definiciòn de un “Buen Padre” se busco información en la red con los siguientes términos: “Características de un Buen Padre”, “Tips para ser un buen padre”, “Perfil de un buen padre”, “Como ser un buen padre”. De aquí tenemos que, posterior al análisis de los resultados, estas fueron las características que determinan el concepto de “Buen Padre”:

1. Debe dar el ejemplo: Los adultos deben ser consecuentes con lo que muestran y lo que piden a los hijos. Los papás son la figura más significativa y generalmente los hijos “imitan” lo que ven en ellos.

2. Es consistente (“Si las reglas varían día a día o su transgresión no siempre tiene la misma sanción, la mala conducta de los menores es culpa de los padres, no de los niños”).

3. Enseña que las normas están hechas para cumplirse. Explica las reglas y el por qué de las decisiones.

4. Evita los castigos físicos.

5. Se Involucra en la vida de sus hijos, tratando de entender lo que les gusta o no, lo que los motiva o los frustra, sus intereses y expectativas, y conversar con ellos aconsejándoles y apoyándoles continuamente a fin de guiar y fortalecer el desarrollo y maduración de su personalidad.

6. Está siempre pendiente de sus hijos sin llegar a sobreprotección. Comprende y nutre los aspectos de su vida con sus consejos y afecto.

7. Fomenta la independencia. Los papás deben darles la suficiente libertad a los hijos para experimentar (“Cuando los papás son muy perfeccionistas, los niños creen que todo lo hacen mal, por lo que no se arriesgan”).

8. No consiente en exceso (“Un niño que siente que puede hacer lo que quiera en su casa cree que puede hacer lo mismo en cualquier lado”).

9. Enseña a respetar y trata con respeto.

10. Enseña Disciplina según la edad.

11. Establece límites y reglas. Establece el marco en el que el niño puede moverse. Ya dentro de este marco, se procura la libertad suficiente para que el niño comience a tomar decisiones y sepa hasta dónde llegar.

12.  Enseña principios de convivencia (familiar y social). No complace todos los caprichos y deseos de sus hijos.

13.  Apoya las decisiones de sus hijos.

14. Les guía y enseña principios de tolerancia y perseverancia por las metas a lograr (está presente en la vida de sus hijos).

15.  Forma parte y comparte los momentos importantes y no tan importantes de la vida de sus hijos.

16.  El “Buen Padre” sabe que nadie es perfecto y que a los hijos se le debe permitir cometer errores, que estos mismos errores les ayudarán a crecer como personas y a desarrollarse con una mente y una vida propias.

17.  Comparte actividades con sus hijos y sobretodo, les manifiesta su afecto y amor incondicional.

Un Entrenador se prepara para hacer su función. Esta implica preparación y conocimiento de fundamentos técnicos del deporte, de normativas y reglas, organización, planificación, dirección, coordinación, control, eficacia y eficiencia, convivencia. El trabaja para hacerlo bien y ser el mejor.

Un padre viene a ser un “concentrado” de disciplina, ejemplo, tolerancia, enseñanza, motivación, fortalecimiento, corrección, aceptación, convivencia y sobretodo paciencia. Nadie nos enseña a ser padres y sin embargo lo asumimos.

Muchas veces reflejamos en nuestra función lo que fueron nuestras vidas y experiencias (que buenas o malas pueden ser determinantes de nuestra conducta). Sin embargo, es nuestro deber tener la capacidad diferenciar las cosas y enfocarse en prepararnos y aprender para ser un “Buen Padre”. Los padres de ahora no son como los de antes. Los hijos de ahora no son como los de antes. Debemos adaptarnos. No podemos quedarnos “paralizados” en esquemas y modelos que pudieran ya haber entrado en obsolescencia. En mi concepto, la mayor virtud que tiene un “Buen Padre” es y debe ser el amor incondicional que profesa hacia sus hijos. Esa es la llave que abre todas las puertas.

Y entonces:

¿Es un entrenador un “Buen Padre”?

¿Juega un Entrenador ese rol para su equipo?

¿Está desligada la función de Entrenador de la que representaría un padre o maestro para sus discípulos?

Saque Usted sus conclusiones.

Esperando esta nota sea de utilidad, la dedico a los padres y madres, a los maestros, a entrenadores, directores técnicos y a todo aquel que trabaje de con niños y jóvenes.

Desde aquí un abrazo y que Dios les bendiga.

ACCEDE A LA PARTE II: http://www.bball4real.com/articulos/el-entrenador-y-el-arte-de-ser-un-buen-padre-por-piache-locoparte-ii/

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