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BALONCESTO Y RACISMO, ¿QUIEN LO DIRIA? POR PABLO M ROJO

Desde el blog AFRICA NO EXISTE:

Baloncesto y racismo, ¿quién lo diría?

La NBA, la competición nacional de baloncesto de los Estados Unidos , es considerada en el mundo del deporte una de las competiciones más espectaculares que existen en el mundo. Una competición que supera fronteras y que año tras año sigue capturando nuevos seguidores, con un mercado inmenso en China es una competición que en cuanto valor económico crece y crece…Pero, ¿cómo llegó la NBA a conseguir ese seguimiento mundial, a convertirse en lo que es hoy en día?

El primer estirón de la competición se dio con la llegada de jugadores afroamericanos, que poco a poco fueron haciéndose con el dominio de una competición que era claramente de blancos. El 31 de octubre de 1950 Earl Lloyd se convertía en el primer jugador negro de la NBA. Posteriormente con el tiempo, y a raíz de los jugadores afroamericanos de la mano de Wilt Chamberlain, Bill Russel, y ya posteriormente el “boom” de Michael Jordan, considerado el mejor jugador de todos los tiempos, la competición fue creciendo en espectáculo y calidad.

Pero siempre han existido críticas que señalaban a la estructura de la liga de racista, críticas tanto desde fuera como desde dentro. Jugadores como el polémico Rashed Wallace en numerosas ocasiones lo denunció lo que le llevó a pagar grandes cantidades en multas.

La competición se nutre de jóvenes jugadores que llegan de las Universidades del país.  Si anteriormente hubo un periodo en el que jugadores podían pasar directamente del instituto a la liga profesional, desde hace unos años deben  haber pasado mínimo un año en la universidad para dar el salto a la máxima competición. Con ese formato las universidades se pelean por conseguir que los mejores jugadores de todos los institutos del país para que elijan su universidad. Ofrecen becas, ofrecen minutos de juego, venden triunfo y venden “futuro” y “esperanza”.

La realidad es que la mayoría de los jugadores afroamericanos que juegan en la NBA (un 80% de los jugadores son negros) provienen de unas infancias complicadas muchas de ellas propias de guiones de películas Hollywodienses. Y lo cierto es que la realidad del racismo que se vive en EEUU obviamente se traslada a muchos otros aspectos y en este caso el baloncesto.

Estos jóvenes sobreviven en entornos de segregación tanto racial como económica que derivan en ambientes de bandas, de armas y de drogas que en más de una ocasión acaban con ellos ya sea con la muerte o terminando en prisiones del país (con los latinos componen el 80% de los presos del país). Para conocer sobre los guetos, las drogas y cómo influye en la vida de los afro americanos en EEUU conviene leer “Pensando la pobreza en el gueto: Resistencia y autodestrucción en el Apartheid norteamericano” del antropólogo Philippe Bourgois.  En muchas ocasiones su única vía de escape es el baloncesto, tratando de seguir los pasos de sus ídolos, con los que se sienten representados ya que muchos provienen de orígenes similares. Pero ¿dónde queda la educación de esta gente? Parece que su único futuro se basa en ser maquinas de deporte, mientras siguen siendo ignorantes de muchos otros aspectos. A estos jóvenes se les “regala” el acceso a buenos institutos y de ahí a universidades de prestigio donde se les allana el camino en el aspecto académico dirigiendo su viva única y exclusivamente al baloncesto. Al final la universidad se termina convirtiendo en una fábrica de jugadores y no se repara tanto en la creación de mentes pensantes y críticas.  Se cultiva su juego y se les potencia en ello, pero ¿qué pasa con su mente? ¿Con el resto de conocimientos que deben englobar una educación real?

Sólo tienen una alternativa, o ser buenos, muy buenos jugando al baloncesto, o si no… ¿qué les deparará? Si un jugador de repente no destaca lo esperado puede que no resulte rentable a la universidad mantenerle la beca para que siga estudiando en ella…entonces quedará en un punto muerto donde o se hipoteca de por vida para seguir estudiando o decide volver a su pasado que tanto teme.

Se delega el futuro de tantos jóvenes de estos suburbios, de mayoría afro descendientes y latinos  con familias totalmente desestructuradas que son segregadas por el sistema estadounidense en el deporte, es decir en sus cualidades físicas y se olvidan de cambiar el origen de toda la estructura de segregación, discriminación y racismo que genera estas situaciones.  Entonces cabe preguntarse qué pasa con aquellos que no consiguen llegar a esos niveles, que no nacen con las posibilidades físicas que requiere un deporte como el baloncesto, o algo más simple… ¿qué pasa con el que no tiene ningún interés en el deporte? Ahí está el peligro que conllevan en muchas ocasiones las respuestas a los problemas sociales mediante vías deportivas…¿Puede ser usado el deporte como forma de control social de tanta gente que carece de medios pero se les regala una pelota y se les hace feliz en casos como Brasil con el futbol o en EEUU con el baloncesto?  Pero ese sería tema para otro momento.

 

 

hetasssss

“Nos tratan como a trabajadores de una plantación” han afirmado en ocasiones diferentes jugadores y miembros de todo el aparato de la NBA y lo que es cierto es que a día de hoy algo que no ha cambiado es que los “manda más” de la competición siguen siendo una élite blanca. Tanto propietarios, entrenadores (en menor medida ya que muchos exjugadores se están convirtiendo en entrenadores), ayudantes, preparadores físicos y general managers son en una gran mayoría blancos, cuando recordemos que el 80% de los jugadores son negros. Este aspecto refleja una vez más como es la sociedad estadounidense pues es una fiel imagen de cómo funciona el país donde la mayoría de los altos puestos de las principales empresas son liderados por la elite blanca del país.

Medidas de control de identidad negra como las formas de vestir, conducta, simbologías…Se tomó la medida ya hace años de que los jugadores debían mostrarse “bien” vestidos cuando fueran a los campos, o en salas de prensa con la finalidad de controlar la estética rapera tan ligada a la cultura afro americana, siendo una de las principales imágenes el ex jugador Allen Iverson. Se han visto en el campo de juego gestos de bandas por parte de jugadores que han sido duramente sancionados económicamente.

Si bien es cierto que la liga tiene muy bien cuidada su imagen con el exterior, con numerosas campañas “NBA Cares” de ayuda a los “desfavorecidos” y niños, se celebra el día de Martin Luther King y otra serie de eventos que ofrecen una imagen muy positiva de la NBA…de puertas para dentro sigue habiendo muchos problemas a solucionar. Son conocidos casos de jugadores portando armas, de jugadores en peleas en clubs, puñaladas con la increíble historia de  Paul Pierce, problemas de drogas e incluso de asesinatos. El motivo que esto esté ligado a jugadores afro americanos tiene mucho que ver con lo ya explicado, con su origen en el que algunos jugadores tienen “deudas” de juventud, con la falta de educación que recibieron a parte de transformarse en  meras maquinas de deporte.

Todo este problema se puede volver a reflejar una vez los jugadores se retiran. Hay muchos casos de jugadores que lo han tenido todo, que han tenido contratos millonarios y que cuando se retiran acaban con deudas habiendo perdido todo su dinero. Muchos de estos jugadores ganan millonadas a lo largo de su carrera, y si bien tienen la opción de recibir cursos para aprender a administrar su dinero en ocasiones se ven desbordados por sus cantidades. La mala distribución y gestión les lleva a perderlo todo.

Por otro lado tenemos el caso del baloncesto europeo que tiene una de sus canteras en África, como es el caso del jugador internacional español, el congoleño Serge Ibaka que hace años dio el salto a la NBA. Pero llegar donde lo ha hecho Serge Ibaka es muy complicado y hay muchos jugadores africanos que se quedan con sus sueño frustrado y perdidos en España. Los equipos van a diferentes países africanos en busca de jóvenes promesas. De pequeños se los traen con el fin de entrenarlos prometiéndoles de nuevo ese gran futuro lejos de su situación de “pobreza”. El problema es cuando estos jugadores no terminan de ser tan buenos como se pensaban y quedan al amparo de nadie, con un sueño que se les había creado frustrado, en un país que desconocen y con una lengua que en su mayoría no dominan. ¿Quién se hace cargo entonces de estos chicos? Algunos tienen la opción de regresar a sus países y otros se quedan en una especie de sin lugar. Estas “jóvenes promesas” que llegan no vienen con el fin de recibir  una educación, sino para hacerse jugadores de baloncesto única y exclusivamente. ¿Son personas o mercancías?

En cuanto a la educación que reciben, imagínate llegar a un país que desconoces, con un idioma que desconoces, costumbres y culturas que poco o nada tiene que ver contigo y con las que más bien pocos verán representados en ella sino que es más que probable que se sientan excluidos de los contenidos de las materias. ¿Para qué enseñar a un senegalés la historia de Senegal si además viene a España para jugar al baloncesto, no?

Para terminar quiero hacer mención a la valoración del jugador negro como “animal”. Se tiende a valorar el físico de la persona, sus condiciones atléticas, pero en muy pocas ocasiones se hace mención de la inteligencia del jugador. El jugador inteligente es el blanco. Si bien, en los torneos internacionales se reconoce por obviedad a la selección estadounidense como la mejor del mundo, se le suele achacar a su físico, a su velocidad, capacidad de salto…se habla del jugador como “bestia”. Lo mismo ocurre con otros países donde la mayoría de jugadores son negros como podría ser la selección de Francia. Pero por otro lado a selecciones de corte europeo, claramente blancas, como Serbia o Lituania se les califican como  jugadores inteligentes, listos y hábiles mentalmente en el juego.

Esto es una muestra más del racismo que impera en nuestras sociedades, como a la persona afro descendiente se la sigue deshumanizando en cantidad de situaciones. Las estructuras de hoy en día dominadas por el capitalismo y el racismo en vez de solucionar los problemas de base, lo que hacen es utilizarlo para su beneficio económico. Siempre se busca la rentabilidad económica. El joven negro de los suburbios de Estados Unidos es un posible saco de dinero para muchas empresas en el país como son las Universidades privadas y posteriormente las franquicias de la NBA. El joven africano también puede ser muy rentable para los equipos europeos…por lo tanto, ¿por qué iba a existir algún interés en cambiar esta situación?

Un pequeño matiz, se puede ser negro, alto y fuerte y no saber jugar al baloncesto.

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